Storytelling

Mis 5 Tips para contar historias…que emocionen


Desde que tengo uso de razón “periodística”, no paro de encontrarme miles de nombres y técnicas “nuevas”. Una de ellas es el “Storytelling”. Quizás le llamemos ahora de esta manera al arte de contar historias porque en inglés suena más bonito. No lo sé. El hecho es, que toda mi vida, he estado contando historias: reales, ficticias, que inspiran, que te energizan. Historias que producen un estado de ánimo y que te llevan a la acción o solo a la emoción. Depende de lo que quieres.


Las marcas nunca han dejado de contar historias. Lo que pasa es que ahora lo cuentan de otra manera. Como siempre. Las circunstancias nos llevan a contar las historias de determinada manera. Pero ¿y qué hacemos cuando no estamos inspirad@s para contar las diferentes historias que pueden estar detrás de nuestra marca? O ¿ qué hacenos cuando no sabemos cómo contarlas? No necesitas ser un o una gran periodista ni escritor/a. Sólo necesitas técnicas, leer mucho y escribir.


No solo hace falta inspiración…sino mucho más.


Siempre he escrito. He escrito profesionalmente: para revistas, para empresas, para otros medios. Pero también he escrito para mí misma: blogs, cuentos, historias, talleres de escritura.


He estado escarbando un poco por ahí y decidí, hace unos cuantos meses (quizá un poco más de un año) unirme a varios grupos de escritura en Facebook y ver qué se movía por allí. Quería contar una historia, pero a través de un Ebook. Necesitaba inspiración…y algo más.

Estar en estos grupos te permite contextualizar el mundo de la escritura novel, obtener ideas y herramientas que te facilitan la creación y la organización, pero también te permite evaluar el nivel, la creatividad, las ideas que pululan por ahí. Se publican muchas cosas maravillosas. Sí. Hay muchísima creatividad volando por ahí. Sí. Hay muchas ganas de escribir lo que nos invade en el cerebro, lo que no nos deja dormir, lo que nos eriza. Pero…Acompaño el “pero” del punto seguido, del punto y aparte, de los dos puntos o de los puntos suspensivos….


…me pregunto (y esto nos vale para todo):


¿Estamos preparados para contar nuestras historias?


¿Estamos preparados para enganchar a nuestros lectores, a nuestros seguidores?


¿Estamos seguros de que estamos contando una historia diferente o que la historia ya contada por muchos la estamos contando de otra manera?


¿Sabemos contar nuestras historias?


Uffffff. Miles de preguntas pueden invadirnos. Así que decidí escribir este pequeño artículo y contaros la preparación que a lo largo de estos años he tenido. Lo que no significa que yo sea la perfección, pero sí creo que puede ayudarte en el proceso de creación y, sobre todo, a tener un sentido crítico contigo mism@. Y esto es para tod@ escritor/a y periodista. Aquí no te hablo de escribir sobre tu marca. Aquí te hablo de, primero, saber contar historias. Cualquiera. Si no sabes contar cualquier historia, menos sabrás contar la de tu marca.



1

Escribir un texto sin una vocal

Cuando aún estudiaba, en mi Caracas nostálgica -aquella que todavía nos hacía soñar- trabajé en una agencia de publicidad llamada Atema. No sé si todavía existe, la verdad, pero el creativo (hoy día se dice Copywriter) en ese momento era Don Fernando Cuevas. Chileno. Maravilloso. Él me ponía a escribir sin vocales. Sí. Realmente creo que es un buen ejercicio:


Escribid un texto sin una vocal. Podéis comenzar a escribir sin “a”, otro sin “e”. Pero no hagáis trampa. No escribáis dos líneas. Escribid un buen párrafo creativo.



2

Copiad el estilo de un autor

Esto también era obra de Don Fernando. Tuve que escribir una página copiando el estilo de García Márquez y de Kafka. “Copiando”. A ver. No copies un texto, o leas un texto de un@ de tus autoras o autores preferidos y solo cambiar un poco. ¡No! No hagas esto. Es preferible que busques una autora o autor que te guste mucho, que admires. Y esa idea que tienes, la escribas al estilo de tu autora o autor preferido.


Don Fernando me decía que esto me ayudaría a conseguir mi propio estilo. Yo copiaba estos estilos porque realmente amaba en ese momento (y amo) a estos autores. Pero también me gustaría probar con Kundera o con Rosa Montero o con Elena Quiroga….



3

¡A estimular nuestros sentidos!

Anota absolutamente todas las ideas… aunque sea una locura


Anota todo lo que se te ocurra. Una frase, una situación, una palabra que escuchaste, un sentimiento hacia una persona…un sueño. Sí. Un sueño. Soy de las que sueña mucho (dormida…aunque también despierta): a colores, en blanco y negro, en diferentes épocas. Tal vez no me crees, pero es la verdad. Utiliza esto también. Es fascinante escudriñar en lo orínico y a partir de ahí comenzar a escribir.


Yo prefiero utilizar una libreta, pero puedes utilizar cualquier aplicación en tu teléfono. Está por ejemplo Evernote, que te permite además guardar artículos que has leído, páginas de internet, imágenes, etc. Es importante tener en cuenta todo lo que nos influencia. No solo la palabra, no solo un texto, también un vídeo, una foto, una película, un sentimiento, un paisaje. Debemos estimular nuestros sentidos.


Aquí te hago un pequeño paréntesis: Esto lo puedes aplicar luego a tu marca. No te limites cuando pienses en ella. Asocia con todo lo que se te venga a la mente y luego simplemente vas descartando. Pero asóciala con imágenes, con olores, con películas, con música, con libros, con escritor@s, con países, con una región, con un postre….con lo que te venga a la mente. Pero haz este ejercicio.



4

Escritura automática

Anotar tus ideas te estimula. Puedes anotar las ideas que te vienen en relación a ese estímulo del cual hablamos en el punto anterior. Pero ¿qué pasa si no tienes una idea?


Muy sencillo. Te cuento lo que he hecho. Me encierro aislada de todo: de familia, de televisión, de redes sociales, de teléfono, de obligaciones. Y solo escribo lo que me viene en mente aunque sea estúpido. Trato de pensar en cosas que quiero hacer o pensar en esas palabras y sentimientos que me entusiasman o me entristecen (de aquí se saca mucho).



5

Por favor. Lee mucho.

No solo libros, lee ensayos, artículos…todo lo que te guste. Lee mucho para corregir los errores que tienes en la redacción, por ejemplo, pero también para evitar errores gramaticales, ortográficos. Esto es muy importante. Releer una y otra vez lo que escribes.


Pero revisa también todas las historias que cuentan otras marcas. Busca aquellas que te han inspirado toda la vida. Y trata de escarbar un poco en el pasado también, porque quizás esa manera que tenían de contar historias es la que más nos llegaba. Y creo que así es porque olvidamos con tanta tecnología, que somos personas…que necesitamos humanizar nuestras marcas, que necesitamos apelar a los sentimientos, a las sensaciones que producen.




A la gente le encanta ver tu parte más humana, le encanta ver que te emocionas porque es la única manera de causar emoción y de lograr que esas personas que te siguen se identifiquen contigo. Es fácil decirlo, lo sé. Es más fácil hacerlo y lograrlo, también lo sé. Por ello es tan importante que te olvides un poco de la marca y practiques contando tus propias historias o aquellas locas que te vengan a la mente.


Debes saber contar historias para luego contar la propia, la de tu marca o la de las marcas que apoyas.


Son muchísimas otras cosas las que pueden ayudarnos y seguro tú tienes muchas más ideas

¿Qué has hecho tú para escribir mejor o para conseguir tu propia forma de contar historias.?

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